Historias de la familia | ![]() |
Los primos de América (2): Manuel Gregorio de Tejada y Trevijano el contable de Nueva Orleans
Hace unos meses contábamos las aventuras de nuestro primo Manuel García de Tejada y cómo se estableció en Luisiana. Casualmente tenemos otro primo lejano, llamado también Manuel que vivió algunos años en la Luisiana Española: Manuel Gregorio de Tejada y Trevijano.

Los Gregorio de Tejada
Con él compartimos otros antepasados: Antonio Gregorio de Tejada y María Martínez de la Cámara. De este matrimonio nacieron dos hijos: José Gregorio de Tejada y Martínez (1652), que fue bisabuelo de nuestro primo Manuel, y Antonio Gregorio de Tejada y Martínez (1637-1709), que es de quien descendemos nosotros.

Manuel Gegorio de Tejada en América
Manuel Gregorio de Tejada y Trevijano nació en Madrid en 1760 y era hijo de Francisco Javier Gregorio de Tejada y Gallinero, natural de Pradillo y abogado en los Reales Consejos. Su expediente de colegiación puede consultarse en el Archivo Histórico del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (Caja 222 AHICAM 1.1 Exp. 7087). Manuel fue recibido en el Solar de Tejada en 1774, junto a su hermano Juan y ambos siguieron la carrera militar.
Según los Duplicados de Intendentes del Ejército y de Real Hacienda de Florida y Luisiana, que se conservan en el Archivo General de Indias, Manuel fue nombrado contador de rentas de la provincia de Luisiana en 1786 (ES.41091.AGI/24//SANTO_DOMINGO,2610).
El siete de Mayo de 1791 se casó en la iglesia de San Luis en Nueva Orleans con Josefa Perdomo, con quien tuvo varios hijos.


En 1800, la provincia de Luisiana fue entregada a Francia como parte del Tradado de San Ildefonso y Manuel debió de quedar cesante. En 1820 envía una instancia en La Habana solicitando se le conceda el empleo de interventor, vacante por retiro de Domingo Quintero (ES.28079.AHN/16//ULTRAMAR,1602,Exp.43).
Manuel debió de fallecer en La Habana poco después porque en 1824 su viuda Josefá Perdomo solicitó una pensión (ES.28079.AHN/16//ULTRAMAR,1602,Exp.43).
Los descendientes de Manuel y Josefa permanecieron en Cuba y prosperaron en la sociedad de la isla. Podemos saber más de la vida de estos descendientes a través de los volúmenes II y V de la obra Historia de familias cubanas.